No es el mejor repaso a la historia de los videojuegos que hemos podido ver. Pero nos hemos levantado nostálgicos y queremos recordar cómo empezó todo esto. Cómo dos tipos y una idea robada sobre una especie de simulador de rebotar pelotas se convirtió en el negocio del siglo XXI. El ocio que más dinero genera. Y nuestra (y vuestra) afición favorita.