Una auténtica obra maestra, que vuelve a aparecer por nuestras páginas. Se trata de un sermón del "predicador" Josue Yrion, que se hizo muy famoso hace un tiempo. Ahora lo revisitamos con una divertida versión para sordos. No tiene desperdicio la cantidad de aspavientos que realiza el "traductor" durante los nueve minutos que dura la parrafada de este hombre, de ideas tan amables y distendidas como sus gritos de cochino degollado.